Disney celebra su centenario entre luces y sombras
En el año de su centenario, Disney se encuentra en una encrucijada de celebraciones y desafíos. A pesar de conmemorar cien años de historia y legado en el mundo del entretenimiento, la compañía no ha estado exenta de tropiezos, como lo demuestran los recientes fracasos en taquilla de producciones como ‘Indiana Jones y el Dial del Destino’ y ‘The Marvels’. En este contexto, Disney busca redimirse con el lanzamiento de ‘Wish: El poder de los deseos’, su nueva apuesta en el cine de animación que, además, carga con la misión de hacer olvidar el fiasco de ‘Mundo extraño’ del año anterior.
Un vistazo crítico a ‘Wish: El poder de los deseos’
Las expectativas en torno a ‘Wish: El poder de los deseos’ son diversas. Aunque la película no es un desastre, la crítica apunta a que se siente como una producción genérica que, de no contar con un presupuesto multimillonario, podría pasar por un intento más de emular el estilo clásico de Disney. La previsibilidad de la trama y la forma segura en que se cuenta la historia son elementos que han generado cierta decepción, especialmente cuando se percibe una falta de riesgo y originalidad en su desarrollo.
El argumento de que ‘Wish: El poder de los deseos’ está dirigido a un público infantil y que los adultos deben conectar con su niño interior para disfrutarla, aunque válido, no parece suficiente para justificar las debilidades del film. Las canciones, por ejemplo, carecen en su mayoría de la pasión y el gancho característicos de los grandes éxitos musicales de Disney, con la excepción de ‘This Is the Thanks I Get?!’, que destaca entre las demás.
Aspectos visuales y personajes: luces entre las sombras
A pesar de las críticas, ‘Wish: El poder de los deseos’ brilla en su apartado visual, algo esperado en una producción cuyo coste se estima en unos 200 millones de dólares. El personaje de la estrella, por ejemplo, es destacado por su encanto, aunque no se escapa de la sensación de que su diseño pueda estar más orientado a la mercadotecnia que a la narrativa. Por otro lado, la inclusión de un villano tradicional, con la voz de Chris Pine, es un punto a favor en un estudio que recientemente había descuidado este tipo de personajes en sus películas animadas.
Conclusión: Entre la nostalgia y la expectativa
La sensación general que deja ‘Wish: El poder de los deseos’ es de decepción más que de rechazo. Se percibe que la película se conforma con cumplir con lo básico, recurriendo a la nostalgia en lugar de buscar innovar. Aunque puede ser un pasatiempo aceptable, se duda de que logre un lugar destacado en la memoria colectiva a largo plazo. En comparación, ‘Mundo extraño’, aunque no fue un gran éxito, parece haber dejado una impresión más favorable.


